Después de pasar tres días en la casa de Bina en el centro de Denpasar, llegué a las Islas Gili, a dos horas en barco al norte de Bali. “Gili” significa pequeña, son 3 islas –pequeñas- que no aparecen en muchos mapas. Todas las puedes recorrer caminando. Aquí están prohibidos los autos, motos y cualquier vehículo con motor (esta fue la razón principal de mi elección) Puedes transportarte en “dodge” patitas, en bicicleta o en caballo. No recomiendo este último, porque no hay necesidad  de usar a los caballos para transportar carretas con gente floja. Sí, se ven lindos, adornados, pero no los uses, no contribuyas con la explotación animal.

Post#2.-Caballos

Tampoco hay perros pero sí harto gato. La isla no tiene policías y dicen que todo es legal. Es interesante ver como la gente se autorregula, la presencia de uniformados (he visto uno) llegó gracias a la cantidad de turistas que aprovechan dicha legalidad para hacer desmadre y medio, y claro hay varios que viajaron hasta aquí para estirar la pata. En muchos locales aparecen letreros donde no se permiten drogas y en otros, los mismos letreros te las ofrecen. En la mayoría de casos los combinan con licores locales con cuotas de metanol, un mix mortal. Sé consciente, varón. Si quieres hongos o alguna otra sustancia puedes conseguirlos en tu país, en tu idioma para que estés seguro de lo que vas a consumir y así le ahorras a tus padres la llorada y si algo sale mal, te ahorras la repatriada.

Post#2.Hongos

Las presento en orden de tamaño: Gili Trawangdan, Gili Air y Gili Meno, conocidas en inglés como Gili T, Gili A, Gili M.

Tres tonos de azul en el mar. He llegado por fin a mi primer destino, Gili T, la más grande, fiestera y turística. No tengo idea donde queda mi hotel (Gili Beach Bum) y con todo mi equipo al hombro (una mochila con poca ropa y todo mi equipo de buceo. Otra exclusivamente para cámaras, la cual pesa más) empiezo a caminar. El calor hace que me duela la cabeza y sienta mareos, creo que nunca he sudado tanto. Camino más de lo debido porque me dan direcciones equivocadas y cuando estoy apunto de rendirme un chico local se apiada de mi y me conduce hasta un mapa, ahí logro ubicar el hostel.

Pago la primera noche y voy en búsqueda de Natalie, la manager, he visto en la página “Workaway” que necesitan un fotógrafo. Me da una cita para el día siguiente a las 10am. Llego puntual (como nunca) y en mi iPad le muestro mi trabajo previamente seleccionado. Me ofrece 3 noches gratis a cambio de fotos, 3 noches que ahora se convirtieron en una semana y todavía no logro irme de la isla. No he podido llegar a un hostel mejor, todo el staff es un amor, me quieren y me dan doble porción de sandía en el desayuno 😉

Post#2.-Gili-Hostel

Empiezo bien y decido aprovechar la racha y recorrer todos los centros de buceo de la isla en búsqueda de alguna inmersión. Con mi presentación en mano, voy preguntando de puerta en puerta si necesitan un fotógrafo submarino, la respuesta es casi siempre la misma, deja tu número, nosotros te llamaremos.

Hay 16 centros de buceo, debo haber recorrido 10 o 12, el resto no los encontré. Caminé más de dos horas, dejando mi teléfono de contacto (compré un chip para tener número local) y el resto del día me la pasé cruzando los dedos. Al día siguiente cerca de mediodía mi teléfono suena por primera vez, era Steve, el manager de Gili Dive Central, uno de los centros de buceo más grandes y bonitos. Tengo que estar a las 2pm para ir a bucear, una pareja quiere fotos submarinas. Empiezo a bailar de la emoción. Saco mi chaleco, regulador, máscara, cargo mi cámara submarina, le saco brillo a mi case y me presento bañada y cambiada a mi primera sesión. El punto de inmersión se llama “Sunset Point” a 5 minutos en barco.

Me presentan a los chicos. Les doy algunas instrucciones para la sesión bajo el agua y les pregunto qué tal les ha ido en su instrucción para ser Open Waters.

– ¡Muy bien! pero es nuestro último día en la isla y no hemos visto tiburones.

 A lo que yo respondí confiada:

– No se preocupen, les traeré suerte. Hoy vemos tiburones.  

(pero que no sean muy grandes por favor)

Equipos listos y 3-2-1 todos al agua.

Post#2.-Pecesito-colores

Me sumerjo en una visibilidad absolutamente nueva para mi, sonrío con mi regulador puesto y empiezo a tomar fotos como desquiciada. A los 10 minutos aparece un error en mi pantalla “Este dispositivo no reconoce la tarjeta de memoria. Inserte una nueva” Bajo el agua no puedes abrir el case de la cámara, insertar una nueva tarjeta es imposible y no existe la posibilidad de subir. Prendí y apague la cámara infinitas veces y en mi pantalla aparecía siempre el mismo mensaje. Y así sin explicaciones del destino, no pude tomar más fotos.

Hace algunos años en mi entrenamiento para certificarme como buzo, un instructor español, el gran Chacón, me enseñó que como Divemaster, cuando esté bajo el agua y tenga un problema, tengo que aparentar –para los clientes o alumnos- que éste no existe y con mucha paciencia solucionarlo.

La frase apareció y se repetía. Del otro lado, la pareja de chicos, hacia muecas, se sacaban el regulador y sonreían a la cámara, se tomaban de la mano y yo simulaba que les estaba tomando fotos, mientras le rogaba a la Virgen del Carmen que me de una manito en esta.

De pronto, dos tiburones. Es la primera vez que veo un tiburón en vivo. Mi corazón siente una emoción y unas mariposas, iguales a las que sientes cuando estás enamorado. Y sí, mi cámara no funciona. Eran dos tiburones bebes, de aleta blanca, uno durmiendo escondido en una cueva y otro nadando libre y hermoso sin importarle nuestra presencia.  

Dos tiburones ¿Les habré pasado toda mi suerte? Tal vez se las di toda y yo me quedé así, desamparada de mi propia estrella, propensa a toda fatalidad, a punto de perder mi primer y único trabajo ¿Cuál era el escenario al salir? Pedir disculpas a la pareja que se regresa a Escocia sin ningún recuerdo de este buceo, pedir disculpas a Steve, mi actual jefe y encargado del centro de buceo y pagar 90$ por la inmersión más ansiosa que tuve en mi vida. Entonces, solo pensaba en la forma más rápida de escapar de la isla para no regresar jamás.

Desde hace tres años llevo un escapulario que me acompaña en la superficie y en las profundidades. Trato de no pedirle nada, simplemente verlo me recuerda que debo agradecerle por lo que ya tengo. Pero en mi desesperación le empiezo a hablar a la Mamacha (Virgen del Carmen) le ruego que mi tarjeta funcione, que recupere por lo menos las fotos iniciales, le suplico que me ayude en esta y le prometo que estoy dispuesta a hacer lo que sea.

-Mamacha te lo imploro, por favor, no me hagas quedar mal, estoy dispuesta a….y no se me ocurría ningún sacrificio que lo pagara. De pronto, antes de poder detener el pensamiento, repito mentalmente, te prometo hacer un día de Ramadán.

¿Qué tiene que ver aquí el Ramadán? ¿Por qué prometería un sacrificio musulmán a una imagen católica? Bueno, yo llegué a esta isla, Gili T, el día que empezaba el Ramadán, esta es una isla en su mayoría musulmana entonces además de escuchar los cantos cinco veces al día, todos los creyentes ayunan. No pueden ni tomar un vaso de agua, fumar un cigarro y menos tener relaciones sexuales durante las horas de sol (5am a 7pm) durante todo un mes, una vez al año. Tan estrictos son que no pueden meter la cabeza al mar, por si de casualidad entra por los oídos o nariz y toman agua.

Estoy rodeada de esta nueva experiencia, el Ramadán y la práctica me parece un acto de fe que demanda mucho sacrificio, devoción, fuerza mental y física, entonces se me ocurrió prometerlo.

La tarjeta funcionó, leyó las primeras fotos que tomé como desquiciada y felizmente habían varias rescatables. A la pareja de escoceses les encantaron. Ben, un fotógrafo de la escuela, me prestó su disco duro y me dijo que tomara todas las fotos de animales que quisiera, busqué un tiburón, algunos pececitos simpáticos y una tortuga, que fue todo lo que vimos en la inmersión. Armé una carpeta variada y obtuve mi primera venta.

Post#2.-Pareja-de-escoceses

Me sentí aliviada, los clientes se fueron felices y nunca se enteraron que hubo un problema (ya saben, seguir el consejo de Chacón) Steve sonreía porque hice que la escuela ganara algo de dinero y yo saltaba en una pata. Al mismo tiempo me reía porque ahora tengo que elegir un día para agradecer este favor: ayunar de sol a sol, no fumar, no escuchar música y vivir el sacrificio que significa un día entero de Ramadán. Sí, no tengo idea en lo que me he metido, pero estoy agradecida que se haya resuelto. 

Sunset-final

Pdta. Steve me invitó a bucear con ellos cuantas veces quiera y voy todos los días. En mi segundo buceo conocí a Nemo y ya vi 7 tiburones. Se los presento en el siguiente post.

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